Mùsica de Color

El Amigo Mac

por Tomás Orellana Comenta

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Hopefully, we’ll be back in Chile, before you know it”, fueron las palabras al cierre del canadiense Mac deMarco hace un año atrás para su show en Primavera Fauna 2015, quien se presentaba en Chile por segunda vez, después de su debut en 2014 en la Ex Oz. Las palabras no cayeron en saco roto, y un año después, por tercer año consecutivo, tuvimos de vuelta al carismático músico canadiense, esta vez, por partida doble en distintos recintos de la capital. Viernes pasado en Centro de Eventos Blondie, y el día sábado ante un repleto Teatro La Cúpula, confirmando una relación muy firme con el público de este terruño, y lo que nos toca repasar es lo sucedido la primera noche.

La elección para la previa de la tercera visita de DeMarco en Chile estuvo acertadísima (lo mismo el sábado con Patio Solar). Niños del Cerro fueron los encargados de abrir puntualmente la fiesta en una Blondie que se llenaba bajo un calor del demonio, y quienes comenzaron con un dos canciones nuevas para luego arremeter con “Viste las palabras”, perteneciente a su impecable debut, Nonato Coo (2015), disco que comenzaron a recorrer de ahí en adelante. Los que llegaban a ver exclusivamente a DeMarco se contagiaron con el entusiasmo del público que frecuenta las tocatas de la banda, disfrutando con canciones como “Capital” (con el rapero Bronko Yotte como invitado) “Ropa de verano”, y “José de los rayos”, estas dos últimas que representan momentos explosivos dentro de sus shows, y que los convierten en una de las bandas más excitantes en vivo del panorama capitalino junto a otras buenas nuevas como Amarga Marga, Dolorio y Los Tunantes, Paracaidistas y Columpios al Suelo, por mencionar algunas, y que están formando un momento importante dentro de este paisaje, y lo mejor de todo es cómo encaran todo el “ruido” que generan.

El plato fuerte apareció casi media hora después para arremeter con “The way you love’d her”, y el recinto cae rendido ante ese sonido cálido y delgado instantáneamente, reafirmando un cariño que se ha intensificado en poco tiempo. Situación que no suele repetirse mucho, y que deja en claro que es mucho más que moda para los más escépticos. Todo gracias al encanto de la simplicidad y a una marcada destreza melódica incuestionable. Sucede con clásicos (para los oídos demarquianos) “Freaking out the neighborhood”, “Ode To Viceroy” y la recuperada “Rock & Roll Nightclub”, las lennonianas “Chamber of Reflection” y “Another One”, y con el romanticismo más intenso en la coreadísima, “My kind of woman”, instante que levantó varias chispas en el recinto.

Muchos podrán hablar de desprolijidad en sus conciertos, pero es el clima de fiesta y espontaneidad en el escenario lo que marca la pauta en  Demarco. Se vienen improvisaciones y peladas de cable; como los agradecimientos del guitarrista con “A Whiter Shade of Pale” de Procol Harum de fondo, y  la inclusión de “Stairway to heaven” con el cantante imitando a Robert Plant, para después fusionarla con “I Shoot The Sheriff” de Marley.  Quizás se pierde cierta “seriedad”, pero se le da otro carácter al show para mantenerlo lo suficientemente prendido, y resulta un muy buen aditivo a la diversión.

Demarco tiene su propia forma de ofrecer una “Grand Finale”, y para muchos la chacota les resulta agotadora, y para otros algo entretenido y anecdótico. El cierre resultó similar al ofrecido un año antes en Primavera Fauna con la antes mencionada “Chamber of reflection” y “Still Together”, para después rematar con una larga improvisación, una pelacableada más desatada que vino con recordatorio a “Smells Like Teen Spirit” de Nirvana, y con el cantante lanzándose al público, coronando la ceremonia.

Esa era la idea; exprimir hasta el máximo las energías, para que la gente ya incluso consiguiera cansarse, dando la sensación de que ya está todo dicho. Al día siguiente ocurriría lo mismo en un agolpado Teatro La Cúpula, y aunque la fórmula de cierre, al repetirse, corre el riesgo de pudrirse, nos queda todavía la sensación de esa intención de querer dejar en la memoria más que lindas canciones, y funciona.  Aunque ese caos y performance debiesen cambiar de forma a futuro. Él verá como.

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